top of page

Priorat: vino, naturaleza y descanso

8 sept
3 min de lectura

Hay lugares que invitan a hacer cosas. Y hay otros que invitan, sencillamente, a bajar el ritmo.

El Priorat tiene un poco de ambas cosas.

Aquí puedes visitar bodegas, descubrir pueblos pequeños, caminar entre viñedos, probar vinos extraordinarios o sentarte ante un paisaje de montañas y roca. Pero también puedes no hacer nada. Dejar pasar las horas. Dormir bien. Conversar sin prisa. Volver a disfrutar de esos pequeños placeres que a menudo desaparecen entre las obligaciones del día a día.

Quizás esa sea una de las mejores maneras de descubrir el Priorat.



Un paisaje que obliga a ir más despacio

El Priorat es una comarca de carreteras sinuosas, montañas, bancales y viñedos que parecen desafiar la pendiente.

La Serra de Montsant domina buena parte del paisaje y, a sus pies, aparecen pequeños pueblos de piedra, caminos rurales y extensiones de viña que cambian de color con las estaciones.

No es un territorio para recorrer con una lista interminable de lugares que visitar. Las distancias pueden parecer cortas sobre el mapa, pero aquí el propio paisaje marca otro ritmo.

Y vale la pena aceptarlo.

Parar en un mirador. Entrar en un pueblo sin saber exactamente qué vamos a encontrar. Tomar un café. Caminar un rato. Sentarse al sol.

Porque viajar también puede consistir en eso.


Enoturismo en el Priorat: bodegas, viñedos y paisaje

Hablar del Priorat es hablar de vino, evidentemente...

Las denominaciones DOQ Priorat y DO Montsant conviven en este territorio y sus alrededores, con numerosas bodegas que permiten acercarse a una cultura vinícola profundamente vinculada a la tierra.

Aquí el vino no es solamente algo que se sirve en una copa. Está en el paisaje, en las terrazas construidas sobre las laderas, en las historias de las familias, en las vendimias y en una forma de entender el territorio.

Una visita a una bodega puede ser una magnífica manera de descubrirlo.

Y no hace falta ser un experto. Al contrario. Basta con tener curiosidad, escuchar, probar y dejar que alguien que conoce estas tierras explique por qué una determinada orientación, una variedad de uva o un suelo de llicorella pueden acabar expresándose en un vino.


Qué ver en el Priorat: pueblos, Escaladei y Siurana

Una escapada al Priorat también invita a descubrir sus pueblos.

Gratallops, Porrera, Poboleda, La Vilella Baixa, Torroja del Priorat, Falset... Cada uno tiene su propio carácter y todos permiten acercarse a una comarca que todavía conserva una fuerte identidad rural.

Y después están algunos lugares que merecen una visita especial.

La Cartoixa d’Escaladei, situada al pie del Montsant, permite entender parte de la historia del Priorat y el papel que tuvieron los monjes cartujos en el desarrollo del cultivo de la vid en estas tierras.

Y algo más lejos, Siurana ofrece uno de esos paisajes difíciles de olvidar: el pueblo sobre el acantilado, la sierra, el pantano y una sensación de inmensidad que invita a quedarse un rato en silencio.


Caminar, respirar, mirar

No hace falta hacer grandes rutas para disfrutar de la naturaleza del Priorat.

Hay caminos entre viñedos, antiguos senderos y excursiones de distintos niveles que permiten descubrir el paisaje caminando.

A veces basta con una hora.

Salir por la mañana, sentir el aire fresco, escuchar los pájaros y observar cómo cambia la luz sobre las montañas puede convertirse en uno de los mejores momentos del viaje.

Porque cuando dejamos de correr de un lugar a otro empezamos a percibir cosas que normalmente pasan desapercibidas.


Y también descansar

Cuando pensamos en una escapada solemos preguntarnos: ¿qué podemos hacer?

Pero también podríamos preguntarnos:

¿Cómo queremos sentirnos durante esos días?

Dormir hasta despertarnos sin alarma. Desayunar tranquilamente. Leer junto a una ventana. Tomarnos una copa de vino. Darnos un baño. Conversar delante de la chimenea cuando hace frío o disfrutar de una terraza cuando llega el buen tiempo.

No todo momento de un viaje necesita convertirse en una actividad.

El descanso también forma parte de la experiencia.



Un alojamiento tranquilo y cómodo en el Priorat

En Pradell de la Teixeta, entre las montañas que anuncian la entrada al Priorat, se encuentra Cal Cabré del Priorat, nuestra casa.

Una casa con siglos de historia que hemos ido recuperando intentando conservar su personalidad: paredes de piedra, rincones inesperados, habitaciones diferentes entre sí, objetos antiguos, colores, flores y espacios donde apetece quedarse.


Os podemos recomendar bodegas, restaurantes, pueblos, rutas y pequeños lugares que merece la pena descubrir. Y, cuando os apetezca, podéis volver a casa y simplemente descansar.

También ofrecemos algunas experiencias opcionales, que pueden reservarse aparte, para quienes quieran añadir algo diferente a su estancia.


Pero no hace falta llenar el fin de semana...

A veces un buen plan puede ser simplemente levantarse sin prisa, desayunar, escoger una carretera cualquiera entre viñedos y dejar que el Priorat haga el resto.


¡Te esperamos con mucha ilusión!

Toni y Sandra

Comentarios


Cal Cabré del Priorat, casa de retiros & centro de terapias

carrer Major 21 - 43774 - Pradell de la Teixeta (Tarragona)

+34 651 492 827 | calcabre@calcabre.com | www.calcabre.com

Ajut “Creació de negoci d’allotjament turístic i centre de teràpies”
Operació: Implementació d’estratègies de desenvolupament local

Leader delCamp.png

Actuació del Programa de Desenvolupament Rural de Catalunya 2014-2022, cofinançada per:

Generalitat.png
bottom of page